Debido a una extraña enfermedad en el cerebro, Sienna además tiene la edad mental de una chica de ocho años. Sin embargo eso no le impide salir con su hermana, y ambas disfrutan ir de compras, maquillarse y hablar de chicos.
"Mi hermana me cuida todo el tiempo y hacemos un montón de cosas juntas", dice Sienna. "La verdad, no me importa verme diferente. Al contrario, me hace sentir especial, única".
Las hermanas nacieron prematuras y la pequeña Sierra pesó menos de medio kilo. Los doctores le pronosticaron muy pocas chances de supervivencia. Pero 108 días de cuidados intensivos bastaron para que el bebé se pongo lo suficientemente fuerte y pueda comenzar a llevar una vida normal.





Agrega tu Comentario